Regalo sereno
Cada día me entrego a la ansiedad
de buscar tus ojos con sosiego;
al calor de tu piel, a las caricias,
y a las delicias que nos da la oscuridad.
Cada vez yo te encuentro en mi vida
me deslizo, hacia tu mirada,
hacia tu cuerpo, monumento digno
de una odalisca, de una deidad.
El encuentro perfecto es tu voz,
de la que conozco el timbre
la armonía, la música que calma
los temores que acumulo por los dos.
Adoro mucho todo eso, todo tu cariño
el que me das cual fuera un niño
cuando me acaricias el cabello,
y pasean tus brazos por mi cuello.
Esta vez te ofrezco mis versos
por tu amor y sinceridad
por toda la verdad y tus deseos.
Por todo lo que aun no entregas
por serme siempre la cuidadora
de mis anhelos, mi corazón y mis sueños.
Franvinu
Cada día me entrego a la ansiedad
de buscar tus ojos con sosiego;
al calor de tu piel, a las caricias,
y a las delicias que nos da la oscuridad.
Cada vez yo te encuentro en mi vida
me deslizo, hacia tu mirada,
hacia tu cuerpo, monumento digno
de una odalisca, de una deidad.
El encuentro perfecto es tu voz,
de la que conozco el timbre
la armonía, la música que calma
los temores que acumulo por los dos.
Adoro mucho todo eso, todo tu cariño
el que me das cual fuera un niño
cuando me acaricias el cabello,
y pasean tus brazos por mi cuello.
Esta vez te ofrezco mis versos
por tu amor y sinceridad
por toda la verdad y tus deseos.
Por todo lo que aun no entregas
por serme siempre la cuidadora
de mis anhelos, mi corazón y mis sueños.
Franvinu