hugoescritor
Poeta que considera el portal su segunda casa
Quemé mis naves aquél día de Mayo,
en el momento en que te conocí:
Fue con la lumbre de tus ojos verdes
que el fuego final yo mismo encendí.
No hice cálculos,
no saqué cuentas,
no hubo ninguna especulación,
en ese instante uní por siempre
toda mi vida a tu corazón.
Volaron los años,
tú te has marchado,
mas yo sigo anclado en el mismo lugar...
¡No quiero otras naves!
¿De qué servirían
si se que a tus playas ya no he de llegar?
Ya ves...
Está escrita mi última página,
nuevos desembarcos no habrá para mí.
Solo una vez se queman las naves,
yo lo hice aquél Mayo,
el Mayo glorioso en que te conocí.
en el momento en que te conocí:
Fue con la lumbre de tus ojos verdes
que el fuego final yo mismo encendí.
No hice cálculos,
no saqué cuentas,
no hubo ninguna especulación,
en ese instante uní por siempre
toda mi vida a tu corazón.
Volaron los años,
tú te has marchado,
mas yo sigo anclado en el mismo lugar...
¡No quiero otras naves!
¿De qué servirían
si se que a tus playas ya no he de llegar?
Ya ves...
Está escrita mi última página,
nuevos desembarcos no habrá para mí.
Solo una vez se queman las naves,
yo lo hice aquél Mayo,
el Mayo glorioso en que te conocí.
Última edición por un moderador: