Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Asola el corazón andar a solas
la calle que un ayer fue compartida,
aceras de palabras sin medida,
besándonos al son de las farolas.
Cercado por marchitas amapolas
desangra mi costado por su herida;
la sangre se derrama parricida
igual que la marea con sus olas.
Tratando de aquietar mi voz en grito
asumo cada paso y desconcierto
con ganas de afrontar mi cruel delito:
¡culpable de mostrarme al descubierto,
culpable por llevarte en lo que habito,
culpable por quererte a pecho abierto!
la calle que un ayer fue compartida,
aceras de palabras sin medida,
besándonos al son de las farolas.
Cercado por marchitas amapolas
desangra mi costado por su herida;
la sangre se derrama parricida
igual que la marea con sus olas.
Tratando de aquietar mi voz en grito
asumo cada paso y desconcierto
con ganas de afrontar mi cruel delito:
¡culpable de mostrarme al descubierto,
culpable por llevarte en lo que habito,
culpable por quererte a pecho abierto!