kique
Poeta que considera el portal su segunda casa
Rama del añejo árbol,
que en el otoño del tiempo,
soportas crujir al sol
sin emitir un lamento.
Asumes parte del todo,
que alimenta tu carcoma,
enmudeces de este modo,
el final que ya se asoma.
Hace barrera tu lucha
al destino que elegiste,
mantenerte hasta su fin.
Y ahora no resta mucha
entereza que ofreciste,
al firme sin ser jardín.