hugoescritor
Poeta que considera el portal su segunda casa
Desde el centro geográfico de la nada,
ese no-sitio,
donde mora el espectro de mi ex-amada,
me llega su voz, tan desolada,
implorando perdones ya vencidos
por haberme convertido en luz quemada.
Y yo,
extraviado en mi laberinto sin salida
portador de odios perimidos,
triste reflejo de una realidad falsificada,
ya no escucho más que a mis propios fantasmas
que me seducen con promesas enlatadas.
Triste destino
el de nuestras dos almas mal encadenadas
que compartieron por un tiempo el camino,
hasta que la vida nos hizo su zancadilla,
convirtiéndonos en sombras animadas.
Cuando las nubes diluvien terremotos,
cuando los mares levanten barricadas,
cuando la tierra se hunda en si misma,
y los cielos caigan sobre nuestras moradas,
tal vez entonces habrá llegado el tiempo
de perdonar o quizás de olvidarla.
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