maimonides
Poeta recién llegado
En octubre
En octubre, la luna; con los ojos inchados de sollozo,
como entre verde y rojo ámbar en octubre, la luna,
llorona se baña en la sensual madrugada
y me quedo despierto hasta que se alza,
en el fondo de la mañana la veo,
en el fondo de ese lienzo que nadie a tocado
ni las manos de los brazos del sol
retraída en octubre, la luna,
y los días que se atiborran de lana húmeda y gris
que en la tarde convalecen,
sus lágrimas acolmatan mi desesperanza,
en octubre, la luna, el día, la noche, la mañana, las madrugadas.
En octubre e descubierto una perla en tu mirada
y me construyo un andamio de voluntad
que se desmorona, en octubre inalcanzable
es tu presencia, como la luna que se muestra suspendida
sin sostenerce y todo lo platea,
así se muestran tus ojos en octubre,
Tus ojos de pantera.
En octubre, la luna; con los ojos inchados de sollozo,
como entre verde y rojo ámbar en octubre, la luna,
llorona se baña en la sensual madrugada
y me quedo despierto hasta que se alza,
en el fondo de la mañana la veo,
en el fondo de ese lienzo que nadie a tocado
ni las manos de los brazos del sol
retraída en octubre, la luna,
y los días que se atiborran de lana húmeda y gris
que en la tarde convalecen,
sus lágrimas acolmatan mi desesperanza,
en octubre, la luna, el día, la noche, la mañana, las madrugadas.
En octubre e descubierto una perla en tu mirada
y me construyo un andamio de voluntad
que se desmorona, en octubre inalcanzable
es tu presencia, como la luna que se muestra suspendida
sin sostenerce y todo lo platea,
así se muestran tus ojos en octubre,
Tus ojos de pantera.
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