danie
solo un pensamiento...
Siempre el bulbo del detrimento
se ramifica en mis adentros,
las estrías de mi alma son canales
en donde transitan los lastimados sueños,
las memorias formando cohortes de orgías
que hurgan con sus manos obscenas,
flagelando y violando la dignidad,
ya postrada
en los helechos y las brumas del cuerpo.
Siempre posado en los labios de arena,
en un oasis iluso
que se desvanece en el légamo de un limbo.
Siempre abrazado a la sonámbula hesitación
de los guardianes de mis glorias y sus oteros
(ángeles flácidos y macilentos)
y sus penumbras que oscurecen mi aliento.
Siempre a la espera del himeneo
de la luna y el sol frente a los padrinos astros,
los cometas, las fugaces estrellas,
valedores de esos dos amantes sin futuro,
sin mañana,
sin un alba que los ilumine
en el planeta y su universo.
Siempre como Leandro,
el gran nadador que atraviesa el Helesponto
cada noche para dormir en los brazos de su Hero,
pero siempre me encuentro con la misma fatalidad
de no hallar su lumbre y ahogarme en la tormenta,
también siempre sufro en la última mirada de Hero
y me lanzo al encrespado Mar desde la desolada torre
para nacer con otra aurora de desesperanza
y suicidarme noche tras noche...
se ramifica en mis adentros,
las estrías de mi alma son canales
en donde transitan los lastimados sueños,
las memorias formando cohortes de orgías
que hurgan con sus manos obscenas,
flagelando y violando la dignidad,
ya postrada
en los helechos y las brumas del cuerpo.
Siempre posado en los labios de arena,
en un oasis iluso
que se desvanece en el légamo de un limbo.
Siempre abrazado a la sonámbula hesitación
de los guardianes de mis glorias y sus oteros
(ángeles flácidos y macilentos)
y sus penumbras que oscurecen mi aliento.
Siempre a la espera del himeneo
de la luna y el sol frente a los padrinos astros,
los cometas, las fugaces estrellas,
valedores de esos dos amantes sin futuro,
sin mañana,
sin un alba que los ilumine
en el planeta y su universo.
Siempre como Leandro,
el gran nadador que atraviesa el Helesponto
cada noche para dormir en los brazos de su Hero,
pero siempre me encuentro con la misma fatalidad
de no hallar su lumbre y ahogarme en la tormenta,
también siempre sufro en la última mirada de Hero
y me lanzo al encrespado Mar desde la desolada torre
para nacer con otra aurora de desesperanza
y suicidarme noche tras noche...
Siempre consumiendo
los narcóticos improperios
para un corazón estólido y leso
los narcóticos improperios
para un corazón estólido y leso
y sus besos viperinos
de Proserpina lesiva.
Última edición:
::soy una analfabeta bruta e ignorante...¿algún dia escribiras algo que pueda entender sin tener que meter mis narices en los libros?:S un placer con tortura leerte pero placer al fin ::
::