ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Stanza d'albergo
Yacen ambos echados como bañistas de playa
sin parasol ni toalla sobre el mullido colchón.
Una música melosa que no es la de elección,
y aire frío artificial, afuera el calor desmaya.
Algún murmullo apagado llega de un cuarto de al lado
y una luz tenue acompaña el momento atemporal.
Aplacadas las pasiones y el fugaz tembladeral
se han ido palabras dichas y es hora de lo callado...
Yacen ambos echados como bañistas de playa
sin parasol ni toalla sobre el mullido colchón.
Una música melosa que no es la de elección,
y aire frío artificial, afuera el calor desmaya.
Algún murmullo apagado llega de un cuarto de al lado
y una luz tenue acompaña el momento atemporal.
Aplacadas las pasiones y el fugaz tembladeral
se han ido palabras dichas y es hora de lo callado...
Última edición: