seso
Poeta asiduo al portal
Cuando tus ojos se rinden,
y tus labios investigan en mi boca
ósculos célebres:
Aprecias las alas de mi ensueño.
Cuando tu mano se entrega al fuego
y me tocas hasta vencer todas las sombras frías:
Solos nos quedamos insertando llamas a las noches
Y te veo aparecer dorada de ternura,
así enmudezco,
así no hay palabra
que interprete al orgasmo,
al clímax,
a la muerte cálida
al regocijo solar
alunado
Y miro tus ojos
hasta perderme en ese laberinto,
en esa gracia que desgracia de dulzura,
en ese misterio que encanta y emboba.
Y Sé del delirio,
de ese canto,
de esa poesía perfecta
que arranca al sueño perfecto
y lo vuelve sensorial:
cuando me tocas,
cuando me besas,
cuando me hablas,
cuando, atenta,
absorbida en mi mirada,
acoplada a mi carne, pasmada,
derramas y compartes conmigo
toda la felicidad y la emoción
en llanto tierno: Lo que es amar...
¡Lo que es amar!
y tus labios investigan en mi boca
ósculos célebres:
Aprecias las alas de mi ensueño.
Cuando tu mano se entrega al fuego
y me tocas hasta vencer todas las sombras frías:
Solos nos quedamos insertando llamas a las noches
Y te veo aparecer dorada de ternura,
así enmudezco,
así no hay palabra
que interprete al orgasmo,
al clímax,
a la muerte cálida
al regocijo solar
alunado
Y miro tus ojos
hasta perderme en ese laberinto,
en esa gracia que desgracia de dulzura,
en ese misterio que encanta y emboba.
Y Sé del delirio,
de ese canto,
de esa poesía perfecta
que arranca al sueño perfecto
y lo vuelve sensorial:
cuando me tocas,
cuando me besas,
cuando me hablas,
cuando, atenta,
absorbida en mi mirada,
acoplada a mi carne, pasmada,
derramas y compartes conmigo
toda la felicidad y la emoción
en llanto tierno: Lo que es amar...
¡Lo que es amar!