jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
mañana me voy a morir
o si no pasado mañana
igual que tú
igual que ese tipo que ahora corre
para alcanzar el autobús
o la mujer de gafas oscuras que se lleva el vaso a la boca
y sorbe un trago de vino sentada en la terraza de aquel café;
mañana todos estaremos muertos
y habrá otros aquí en nuestro lugar haciendo
las mismas cosas que hacemos nosotros en este instante
habrá otros mirando ese estúpido programa en la tele
otros rascándose los huevos
o mirando el resultado de una prueba de embarazo
que les joderá la vida
habrá otros pensando "qué mierda hago aquí
dónde está la felicidad, por qué la cerveza engorda"
otros escribiendo poemas de amor y desaliento
dedicados a las hijas de puta que los abandonaron
habrá otros podando el césped
otros llenando las casas y las calles
las cárceles, los manicomios, los burdeles
otros actualizando el facebook y dándole "me gusta" como zombis
a cuanta mierda publiquen sus amigos
cada uno atrapado en su propia absurda rutina, gestionando
sus neurosis particulares con su propia homeopatía casera
y buscando por encima de todo con quién reproducirse
como gusanos que se multiplican sin descanso una y otra vez
hasta cubrir cada rincón de la tierra movidos por oscuras fuerzas antediluvianas
cuyo propósito aún no somos capaces de dilucidar
-¿se tratará quizás de agotar las posibilidades combinatorias de los genes
hasta lograr que una de ellas produzca un hombre movido por energía solar?-
en todo caso mañana me voy a morir
y aun siendo la vida una frustrante mezcla de dolor, hastío y vacuidad
me moriré sintiendo que no viví lo suficiente
que dejé de hacer miles de cosas que me habría gustado hacer
-y ya no digamos cogerme a cientos de tipas más
y a sus madres y a sus hijas en caso de haber sido posible-
me moriré con la rabia de no haber vivido un poco más
una semana más, siquiera un par de días más
pensando que a lo mejor al día siguiente de morirme
alguna farmacéutica pudo por fin sacar al mercado
la pastilla que te la tomas y vives hasta 200 años
¿te imaginas vivir hasta bien entrado el próximo siglo?
quizá más adelante alguien descubra
la manera de no morir indefinidamente
y entonces la gente pueda vivir vidas de diez mil años
levitar olimpicamente sobre el paso del tiempo recambiándose
los órganos desgastados por otros nuevos
-más fuertes, más durables, mejor diseñados-
reemplazando cada 20 o 30 años la piel del cuerpo entero
por una piel sintética suave como la caricia de una madre
y con la dureza del cristal de cuarzo
-que para efectos prácticos retendría la juventud durante siglos-
almacenando cada mínimo recuerdo, cada sueño
cada lejana experiencia vivida a lo largo de los siglos
en un disco duro irrompible injertado al nacer en el cerebro;
dentro de 100 años estará prohibido envejecer
-nunca faltan excéntricos que luchan por ideas retrógradas-
y las personas vivirán un perpetuo presente estacionadas en la veintena
dejará de ser necesario reproducirse
y el instinto sexual perderá gradualmente su razón de ser
coger se volverá un acto cada vez más irracional
hasta que por último dejará de practicarse
se inventarán formas de obtener orgasmos neuronales
a base de nanomoléculas de placer inyectadas en la corteza cerebral
o rayos laser introducidos a través de los ojos
y el sexo desaparecerá de la memoria genética del hombre
-al igual que las guerras, el instinto de propiedad y la división de los géneros-
la humanidad se despojará eventualmente de todo vestigio
de sus antiguos vínculos con el reino de la carne y el instinto
y evolucionará hasta alcanzar el umbral de...
pero, ¿sabes una cosa, mi querida amiga?
acabo de acordarme que mañana me voy a morir
así que mejor dejo de alucinar y me voy a la calle a ver si agarro un culo
si andas por ahí, te invito un trago en el bar de la esquina
nos metemos luego a un hotel y esperamos la muerte cogiendo
follando toda la puta noche como cerdos enloquecidos;
nos queda un día para desquitarnos de haber nacido
y más vale que nos vayamos dando prisa
qué dices, ¿te voy pidiendo un trago?