Añoranza

Francisco Redondo Benito

Moderador/enseñante del subforo de MÉTRICA y RIMA
¿Por dónde andáis, fantasmas del pasado,
tristes objetos que vagáis perdidos
por entre los trasfondos escondidos
que amueblan mi cerebro trastornado?

¿Dónde fuisteis dulzuras del pecado,
turbulenta embriaguez de los sentidos
que poblaba de anhelos encendidos
este mi corazón deshabitado?

Pues que perdidos sois, sin esperanza,
¿por qué me acosa como el trapo al toro
sin tregua ni respiro la añoranza?

¡¡Es ruina sin remedio mi tesoro!!
¡Venga el olvido al quite sin tardanza
y, en su niebla, sepulte cuanto añoro!
 
Precioso soneto. estupendo paralelismo entre el toro y la añoranza, que derrotes de nostalgia lanza y empitona el corazón ahora vacío.
El olvido borra el dolor y en tu final lo señalas estupendamente, pero al mismo tiempo somos lo que recordamos y sin recuerdos nada somos.

Felicidades
 
Maravilloso soneto, con muchisima fuerza, todo un grito llamando al olvido. Me encanta la candencia que tiene en su lectura en alto. Un saludo.
 
Gracias, Eleazar. La añoranza es a la vez dulce (porque recreamos los buenos momentos, y nos parece saborearlos de nuevo), y amarga por cuanto se nos hace patente el contraste de nuestra decadencia con el añorado pasado. Por eso a veces en un impulso autodestructivo se concita al olvido, comadrón de la muerte.

Un saludo y gracias,
 
Maravilloso soneto, con muchisima fuerza, todo un grito llamando al olvido. Me encanta la candencia que tiene en su lectura en alto. Un saludo.

Gracias, Julia. A mí también me gusta recitar en alto, es la mejor manera de interiorizar la Poesía, lo que luego permite escribirla de corrido y también detectar detectar y corregir los defectos de forma, aparte de ser todo un arte y un gran placer. Me alegro de coincidir contigo en ésto.

Gracias de nuevo y un saludo,
 
¿Por dónde andáis, fantasmas del pasado,
tristes objetos que vagáis perdidos
por entre los trasfondos escondidos
que amueblan mi cerebro trastornado?

¿Dónde fuisteis dulzuras del pecado,
turbulenta embriaguez de los sentidos
que poblaba de anhelos encendidos
este mi corazón deshabitado?

Pues que perdidos sois, sin esperanza,
¿por qué me acosa como el trapo al toro
sin tregua ni respiro la añoranza?

¡¡Es ruina sin remedio mi tesoro!!
¡Venga el olvido al quite sin tardanza
y, en su niebla, sepulte cuanto añoro!





La nostalgia puede consolarnos y puede causarnos dolor por saber que hay placeres que no volverán.
Encantador soneto en que forma y contenido congenian perfectamente, y yo sé bien lo difícil que es lograr semejante hazaña.
Abrazos y estrellas.
 
La nostalgia puede consolarnos y puede causarnos dolor por saber que hay placeres que no volverán.
Encantador soneto en que forma y contenido congenian perfectamente, y yo sé bien lo difícil que es lograr semejante hazaña.
Abrazos y estrellas.

Es la visita (la de la añoranza) que más se reitera de un tiempo a esta parte. Y este dolor es bello. Gracias,
 
Bellísimo poema.
Añoranza de esas tengas muchas.
Me encanto
es exquisito pasar por sus letras.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba