Manuel Avilés Mora
Pluma libre
Aguas primorosas
que brotan de bocas ardientes,
incitando al aíre
que caracolea en promesas jubilosas.
amores acuden enfebrecidos,
arrastrando con ellos
la fotosíntesis de los cuerpos
llenos de carestías.
Frentes bañadas por manantiales
que brotan de cuerpos señalados
con la marca que dice en ellos
que la vida fluye;
que se desagua por los poros,
como la harina por un cedazo.
Largas bienvenidas,
deshidratan sorbos de jadeos
y ríos de caricias desesperadas;
como si se acabara su mundo,
desembocan en el preciso instante
en que sus cuerpos llegan a las playas
del océano que tanto soñaban coronar.
que brotan de bocas ardientes,
incitando al aíre
que caracolea en promesas jubilosas.
amores acuden enfebrecidos,
arrastrando con ellos
la fotosíntesis de los cuerpos
llenos de carestías.
Frentes bañadas por manantiales
que brotan de cuerpos señalados
con la marca que dice en ellos
que la vida fluye;
que se desagua por los poros,
como la harina por un cedazo.
Largas bienvenidas,
deshidratan sorbos de jadeos
y ríos de caricias desesperadas;
como si se acabara su mundo,
desembocan en el preciso instante
en que sus cuerpos llegan a las playas
del océano que tanto soñaban coronar.
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