Maite Aranguren
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Ay desdén! Cómo duelen tus dardos
Más, si es mano amada quien los lanza
Cómo envenenan el alma
Cómo matan la ilusión de vivir
Y matan la esperanza
Misterio de la vida es éste
Que cuánto más uno se anonada
Cuánto más uno quiere
Cuánto más ama
Más se ve uno llagado de saetas envenenadas
Más con todo, aún mayor es el misterio
De que esas mismas llagas
Una vez cicatrizadas
Huelan a aroma que agrada
Como huele el jardín que ya muerto
Conserva de la rosa el aura
Más, si es mano amada quien los lanza
Cómo envenenan el alma
Cómo matan la ilusión de vivir
Y matan la esperanza
Misterio de la vida es éste
Que cuánto más uno se anonada
Cuánto más uno quiere
Cuánto más ama
Más se ve uno llagado de saetas envenenadas
Más con todo, aún mayor es el misterio
De que esas mismas llagas
Una vez cicatrizadas
Huelan a aroma que agrada
Como huele el jardín que ya muerto
Conserva de la rosa el aura