nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
Entre besos y caricias
nuestros cuerpos se desarman,
poco a poco se estremecen
y las llamas nos alarman.
Apagarlas es difícil,
se desbocan los deseos,
se enloquecen los sentidos
excitados con jadeos.
Mientras arden los placeres
tú rodeas mi cintura
y jugando con tu piel...
¡Todo ya es mi gran locura!
Este fuego sin control
luce ya su rojo vivo,
que se prende por mirarte
siendo tú mi gran motivo.
Con caricias pasionales
se fusionan nuestras pieles,
nos enredan con lujuria
desbordando dulces mieles.
Tere B.O
17-03-2014