Babel
Poeta asiduo al portal
Percibí el invierno
en sus miradas de escarcha,
en sus palabras
que golpeaban mi ingenuidad
como la ventisca el fruto virgen de la tierra.
Se posaron en mis verdes e intoxicadas ramas
saboteando mi primavera con lluvias de mentiras
y granizos de quijadas que simulaban risas,
de huesos esparcidos maquillados como flores.
De miradas rotas y esquivas que amenazaban
atestiguar mi derrota y mi caída.
En tan letal singladura se hallaron
mis complacientes restos,
agonizando, exhalando suspiros.
Ausente entre heridas de muerte.
Ahora... mi Alma aguarda,
oculta en la larva, su mudanza.
Abriré las alas y seré libre.
Hay Amor, hay Esperanza.
en sus miradas de escarcha,
en sus palabras
que golpeaban mi ingenuidad
como la ventisca el fruto virgen de la tierra.
Se posaron en mis verdes e intoxicadas ramas
saboteando mi primavera con lluvias de mentiras
y granizos de quijadas que simulaban risas,
de huesos esparcidos maquillados como flores.
De miradas rotas y esquivas que amenazaban
atestiguar mi derrota y mi caída.
En tan letal singladura se hallaron
mis complacientes restos,
agonizando, exhalando suspiros.
Ausente entre heridas de muerte.
Ahora... mi Alma aguarda,
oculta en la larva, su mudanza.
Abriré las alas y seré libre.
Hay Amor, hay Esperanza.
Última edición: