Alguien anonimo
Poeta recién llegado
Un hombre es presa de su entorno,
besa el pedal de su máquina inagotable
huyendo de una monotonía impregnada
de niebla y calles adoquinadas.
Desmembrando al fin el entramado bucle
que atraviesa su permeable sensibilidad.
Victima de elixires efímeros
de las nuevas tecnologías,
esas que ostentan las mejores
bondades en realizaciones,
incinerando torrentes sanguíneos.
Se fundió en un armisticio con su ser
ante las condescendientes tentaciones
que ofrecen las resacas.
En busca de amores platónicos se cobijo
en el cálido abrazo del sol sudamericano
que nunca lo olvidaría.
Se declaró incompetente de lo mundano
y decidió vivir fiel a su imagen y semejanza
encontrando la felicidad en el ocaso
del ser libre de sí mismo.
Nunca declinó su intangible búsqueda
ante los constantes embates mentales
cortesía del fuego amigo.
Esos que demandarían un pronto desalojo,
permanente e indeclinable
de su reloj biológico, dejando
un delicioso sabor a perfume inconcluso .
Una causa perdida de antaño que
estalló en vivo fulgor en el mar oscuro
del Rock.
Encandiló voluntades puras durante
algunas primaveras de los años ochentas,
desde su altar de teléfonos descompuestos
y prosa negra deluxe.
Tributo a Luca Prodan (Roma 1953-Bs as 1987)
Última edición: