Roman Vieira
El cuervo rojo que te observa en silencio.
A vos.
Empujando mi cuerpo contra el tuyo,
como empuja el viento a la veleta,
siento moverse y girar mi mundo,
siento el amor, siento la entrega.
A veces quedo inmóvil y esperando,
a veces sopla el viento y te me acercas,
y cuando tu amor, amor, me entregas...
feliz me siento, y muy enamorado.
Eres como el rocío vistiendo a la mañana,
hojas de amor floreciendo en matorrales,
y en mi pecho, creciendo estás como la zarza
de labios rojos, dulces y en ardiente brío.
Me gusta a ratos aferrarte fuerte
ser el sol cobijándote cual sombra pura,
diluirme entre tus formas de mujer nocturna
y beberme de tu boca la totalidad del tiempo.
No es sorpresa que me guste amarte,
que me guste jugar a ser el viento que te toma,
el calor que descobija y que te cubre,
el amante que más te aprecia y te valora.
Poco puedo decirte que hoy no sepas,
poco puedo decirte que ahora importe,
y sin embargo,
aquí entre versos yo te dejo
mi carta de amor, de viento insomne.
Empujando mi cuerpo contra el tuyo,
como empuja el viento a la veleta,
siento moverse y girar mi mundo,
siento el amor, siento la entrega.
A veces quedo inmóvil y esperando,
a veces sopla el viento y te me acercas,
y cuando tu amor, amor, me entregas...
feliz me siento, y muy enamorado.
Eres como el rocío vistiendo a la mañana,
hojas de amor floreciendo en matorrales,
y en mi pecho, creciendo estás como la zarza
de labios rojos, dulces y en ardiente brío.
Me gusta a ratos aferrarte fuerte
ser el sol cobijándote cual sombra pura,
diluirme entre tus formas de mujer nocturna
y beberme de tu boca la totalidad del tiempo.
No es sorpresa que me guste amarte,
que me guste jugar a ser el viento que te toma,
el calor que descobija y que te cubre,
el amante que más te aprecia y te valora.
Poco puedo decirte que hoy no sepas,
poco puedo decirte que ahora importe,
y sin embargo,
aquí entre versos yo te dejo
mi carta de amor, de viento insomne.
:: jaja, nah!! es broma amigo!!