Maite Aranguren
Poeta que considera el portal su segunda casa
Háblame de tus periplos
Que en este aciago día
Necesito tus colores
El añil, oro y grana
Que nublen los sinsabores
Cuéntame lo que tú sientes
Calmando así mi espíritu
Olvidando resquemores
Que no me arrastren al río
Donde van los desamores
Sálvame yo te suplico
Como tantas otras veces
Has sedado los temores
Que en algunas ocasiones
Convienen tener razones
Méceme suave al arrullo
De la fortuna del querer
Cuídame del cruel orgullo
De la flecha envenenada
De las perfidias de mujer
:: habría que haberte visto con tus melenas y tus jeans, en posición de chulito, haciendo mella entre las mujeres.
:: , y sobretodo que pasaras a leerme.