orlando medina
Poeta recién llegado
Haré un milagro
para revivir tus sueños en agonía.
Dejaré que mis esperanzas
alimenten las tuyas,
con la miel de su seno inmaculado.
Permite que sea yo
quien luche con tus miedos.
Aférrate a mi mano
como yo lo hago con la vida,
y te prometo escapar juntos,
lejos de esta nebulosa soledad.
Prometo desvanecer tu dolor,
toda tu amargura,
tomar las lágrimas que desdibujan
la felicidad de tu rostro,
y hacerlas partir
rumbo a la nada,
camino al pasado.
Comprende que tu dolor
es mi dolor.
Que muero
cada vez que tus lágrimas
te inunda de tristeza.
Que tu perdida es mi desgracia.
Preñaré tu alma
con la luz de mi magia,
con la luz de mi sonrisa,
con la luz de un nuevo dia,
con la luz de mi amor.
No descansará mi ser
hasta que tus maravillosos ojos
recobren ese brillo etereo,
profundo y sublime,
que una vez me cautivaron.
Apoyate en mi siempre,
mi adorada Helena.
Refugiate en el nido de mi corazón,
y deja que su cálido recibimiento,
aplaque el frio de tu soledad.
para revivir tus sueños en agonía.
Dejaré que mis esperanzas
alimenten las tuyas,
con la miel de su seno inmaculado.
Permite que sea yo
quien luche con tus miedos.
Aférrate a mi mano
como yo lo hago con la vida,
y te prometo escapar juntos,
lejos de esta nebulosa soledad.
Prometo desvanecer tu dolor,
toda tu amargura,
tomar las lágrimas que desdibujan
la felicidad de tu rostro,
y hacerlas partir
rumbo a la nada,
camino al pasado.
Comprende que tu dolor
es mi dolor.
Que muero
cada vez que tus lágrimas
te inunda de tristeza.
Que tu perdida es mi desgracia.
Preñaré tu alma
con la luz de mi magia,
con la luz de mi sonrisa,
con la luz de un nuevo dia,
con la luz de mi amor.
No descansará mi ser
hasta que tus maravillosos ojos
recobren ese brillo etereo,
profundo y sublime,
que una vez me cautivaron.
Apoyate en mi siempre,
mi adorada Helena.
Refugiate en el nido de mi corazón,
y deja que su cálido recibimiento,
aplaque el frio de tu soledad.