Dibujaré un plano de tu cuerpo,
con las líneas sinuosas de tus ríos.
Marcaré, amor, la algidez de tus poros,
diferenciando del gozo, cálido y frío.
Quedarán plasmados tus puentes,
¡tan secretos! ¡tan fuertes! ¡tan míos!.
Pintaré de colores las estancias
llenas de luz, de sombras, de brillos.
Grabado dejaré con trazos de fuego,
las cuevas y recodos, los caminos...
Los dedos serán la pluma, y en el alma,
donde quede todo escrito;
jamás te he de sentir extraña,
jamás, me he de sentir perdido...
con las líneas sinuosas de tus ríos.
Marcaré, amor, la algidez de tus poros,
diferenciando del gozo, cálido y frío.
Quedarán plasmados tus puentes,
¡tan secretos! ¡tan fuertes! ¡tan míos!.
Pintaré de colores las estancias
llenas de luz, de sombras, de brillos.
Grabado dejaré con trazos de fuego,
las cuevas y recodos, los caminos...
Los dedos serán la pluma, y en el alma,
donde quede todo escrito;
jamás te he de sentir extraña,
jamás, me he de sentir perdido...