Como brisa que ondea inseparable tu respiro,
te visito a menudo,
estés despierto o dormido
A cada momento tuyo
me anudo,
sin pretender nada más
que estar contigo
Orfebre de mis anillos
que en diluvios me dedicas tus dedos
y repasas mis capítulos
-joyería de sueños-
puliendo y embelleciendo su principio
Vibra mi renglón
con tu sonrisa de ángel
y por tus versos,
me haces Maravilla de tu Sol,
su respiro amante
Desnudo el cristal de cuarzo
que me sostiene
Y el quinto astro
enciende el fondo estelar,
acrisolando mis sienes,
coronándome de tu excelsa beldad