Arkeidos
Poeta que considera el portal su segunda casa
Quiero todo lo que flota en la inmensidad
como eternidad inalcanzable
sean las manos santas de mi ángel de la esperanza
quien me acerque a ese paraíso sin dolor.
Necesito la estrella dorada
que ilumine sobre las torres de sueños congelados
despertando al soñador
del suspenso de la emoción
que siento al ver que tú estas cerca brillando
como resplandor infinito.
Solo podre admirarte con mis ojos silenciosos
chica lejana de sonrisa metálica
entre dientes de perlas
se percibe la belleza de unos labios de fresa
hermosa tentación que refresca
mi ideal de la belleza espiritual
fusionada al encanto natural del ser.
Eres el cometa que sangra luz
en un espacio de incertidumbre
que arrastras mi pensamiento
desintegrándome entre remolinos de fuego.
Es la eternidad quien te reclama
alta eres muy alta para mí
un simple mortal
ángel fugaz
te vas…fue bueno quererte.
Sonrió ante el polvo de tu partida
me paraliza el rayo de la perturbación azul
que corona mi noche de luceros y luciérnagas
melancolía se mece en el viento
recordando tus ojos verdes de semáforo
a veces amarillos como dos dragones chinos en cielo de plata
otras veces rojos como planetas
de imponente presencia
fue tu aura de arcoíris lo que me hacía ver
variados colores en tu profunda figura que me cautivo
dulcemente.
Fui encarcelado en tu piel
y encantado en tu aroma bendito de mujer
soportando la lluvia de martillos
sobre mi cabeza quebrada
al igual que el reflejo de mi sombra rota,
se derrama toda la noche a través de su fisura
adornado de estrellas cada rincón oscuro
con chispas de mi espíritu confundido
pintando tu nombre inolvidable.
como eternidad inalcanzable
sean las manos santas de mi ángel de la esperanza
quien me acerque a ese paraíso sin dolor.
Necesito la estrella dorada
que ilumine sobre las torres de sueños congelados
despertando al soñador
del suspenso de la emoción
que siento al ver que tú estas cerca brillando
como resplandor infinito.
Solo podre admirarte con mis ojos silenciosos
chica lejana de sonrisa metálica
entre dientes de perlas
se percibe la belleza de unos labios de fresa
hermosa tentación que refresca
mi ideal de la belleza espiritual
fusionada al encanto natural del ser.
Eres el cometa que sangra luz
en un espacio de incertidumbre
que arrastras mi pensamiento
desintegrándome entre remolinos de fuego.
Es la eternidad quien te reclama
alta eres muy alta para mí
un simple mortal
ángel fugaz
te vas…fue bueno quererte.
Sonrió ante el polvo de tu partida
me paraliza el rayo de la perturbación azul
que corona mi noche de luceros y luciérnagas
melancolía se mece en el viento
recordando tus ojos verdes de semáforo
a veces amarillos como dos dragones chinos en cielo de plata
otras veces rojos como planetas
de imponente presencia
fue tu aura de arcoíris lo que me hacía ver
variados colores en tu profunda figura que me cautivo
dulcemente.
Fui encarcelado en tu piel
y encantado en tu aroma bendito de mujer
soportando la lluvia de martillos
sobre mi cabeza quebrada
al igual que el reflejo de mi sombra rota,
se derrama toda la noche a través de su fisura
adornado de estrellas cada rincón oscuro
con chispas de mi espíritu confundido
pintando tu nombre inolvidable.
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