coral
Una dama muy querida en esta casa.
Dile tú que
Dile tú que mucho la amas,
que ella es dueña de todos
que ella es dueña de todos
tus desvelos,
que en tu espacio es tan lejana,
que te gustaría anidar en su alma
y vivir con el aire de su risa,
cuando no está dormida.
que en tu espacio es tan lejana,
que te gustaría anidar en su alma
y vivir con el aire de su risa,
cuando no está dormida.
Dile que verla, es dulce melodía,
cual laúdes de ángeles tocando,
que en tu jardín crecen las rosas
y sus perfumes invaden las alcobas.
cual laúdes de ángeles tocando,
que en tu jardín crecen las rosas
y sus perfumes invaden las alcobas.
Dile que sacas brillo a los cristales
y que de amor abonas a tus campos,
que sólo duermes, cuando despiertan
las aves en la aurora, acompañándola,
con sus dulces cantos.
y que de amor abonas a tus campos,
que sólo duermes, cuando despiertan
las aves en la aurora, acompañándola,
con sus dulces cantos.
¡Dile tú que mucho la amas!
¡y que dormido lloras en tu
almohada!
¡que quisieras vivir por siempre
en los cálidos brazos de tu amada!
¡y que dormido lloras en tu
almohada!
¡que quisieras vivir por siempre
en los cálidos brazos de tu amada!
Prudencia Arenas
Coral.
Coral.
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