Lirae
Poeta que considera el portal su segunda casa
Suspiros de mi locura.
Un día de vida y mucho que descubrir.
Con deseos de arrancar palabras
de una mente que ayer moría.
Borrar de la serie palabras como la locura,
que animan a la poesía, por ejemplo,
cuando de amor se trata pero que,
es una verdadera quimera...
Nada hay más loco y deseable
que la autentica cordura,
Piensas, mides, pesas, y das,
sabiendo que lo que derramas,
ya nunca lo recogerás.
La locura,
no mide,
no pesa,
no cuenta,
y hace todo con una ilusión ficticia,
que solo a la espera del tacto de la realidad,
el toque del buen juicio,
le sean devueltas y entienda que,
la verdadera locura, es amar con cordura.
Para el loco, la sed es insaciable.
Siempre en espera al tiempo de las uvas.
El camino indeciso,
como cuerdas de guitarra en sus manos,
con una melodía cantada,
con suspiros que huyen,
que arden,
que gritan.
El cansancio continuo por,
intentar conquistar a la cordura.
Para el cuerdo,
existe el recuerdo de una piel apretada,
que mana el sudor y de ella se sacia.
El sendero se hace sonido,
la risa del amado le guía.
La fatiga solo es provocada por la tormenta
de los cuerpos cuando se encuentran.
¡Esta locura de argumentos,
me está partiendo el pecho a cuchillazos!
Creo que es hora de seguir otro camino y,
borrar también del escenario la palabra retorno,
no vaya a ser que me lleve a mí a la locura y,
dejar que aniden los pájaros que aún duermen en mi alma.
Y lo que aun me queda de cordura,
me revele que en cada uno,
siempre hay un poco de locura.
Ahora, entre lágrimas y algún sollozo,
mi corazón se cierra como una flor nocturna.
Y me pierdo como humo entre las estrellas.
Lirae (SHA)
Un día de vida y mucho que descubrir.
Con deseos de arrancar palabras
de una mente que ayer moría.
Borrar de la serie palabras como la locura,
que animan a la poesía, por ejemplo,
cuando de amor se trata pero que,
es una verdadera quimera...
Nada hay más loco y deseable
que la autentica cordura,
Piensas, mides, pesas, y das,
sabiendo que lo que derramas,
ya nunca lo recogerás.
La locura,
no mide,
no pesa,
no cuenta,
y hace todo con una ilusión ficticia,
que solo a la espera del tacto de la realidad,
el toque del buen juicio,
le sean devueltas y entienda que,
la verdadera locura, es amar con cordura.
Para el loco, la sed es insaciable.
Siempre en espera al tiempo de las uvas.
El camino indeciso,
como cuerdas de guitarra en sus manos,
con una melodía cantada,
con suspiros que huyen,
que arden,
que gritan.
El cansancio continuo por,
intentar conquistar a la cordura.
Para el cuerdo,
existe el recuerdo de una piel apretada,
que mana el sudor y de ella se sacia.
El sendero se hace sonido,
la risa del amado le guía.
La fatiga solo es provocada por la tormenta
de los cuerpos cuando se encuentran.
¡Esta locura de argumentos,
me está partiendo el pecho a cuchillazos!
Creo que es hora de seguir otro camino y,
borrar también del escenario la palabra retorno,
no vaya a ser que me lleve a mí a la locura y,
dejar que aniden los pájaros que aún duermen en mi alma.
Y lo que aun me queda de cordura,
me revele que en cada uno,
siempre hay un poco de locura.
Ahora, entre lágrimas y algún sollozo,
mi corazón se cierra como una flor nocturna.
Y me pierdo como humo entre las estrellas.
Lirae (SHA)
Última edición: