Sommbras
Poeta adicto al portal
.
Desgraciada y violenta fue mi niñez,
aún recuerdo calzarme los zapatos y salir corriendo,
el dolor se olvida, las emociones permanecen,
apenas tuve contactos de familia,
solo mi guitarra, una chupa y luego él,
él, que me salvó la vida,
que hace que apenas me mire en el espejo,
y sentir que el “te quiero” y sus ojos
sean los mayores inventos del amor.
Así lo quiero yo,
dejando la razón en un cajón,
con ilusión de eternidad,
con mi “te quiero” procesado desde la inocencia
aun sabiendo
que el amor no es fácil
y que todavía resta más amor aquistado
del que pueda razonar.
Muchas gracias, amor,
porque me permites soñar mi sueño,
así te quiero, por la suma de todos tus reinos,
por la naturaleza que me colocas dentro,
omnímodamente, siempre te estoy queriendo,
te quiero con este corazón que trasladas a mi catorceava vertebra,
y hasta más allá de aquella estrella te querré.
Te quiero por todo,
no es tu belleza, es lo que transmites,
amo la lengua aquilina en tu beso
porque tu amor es un oasis de asentamiento,
tu boca la cama propia de mi amor,
y te quieeroo con mis manos,
con estos cien dedos que escribiéndote tartamudean.
Mi reciproco vampiro seductor,
lunes y martes y verano e invierno.
Y de nuevo lunes, te quiero.
...
..
.
Chus Soriano
.
Desgraciada y violenta fue mi niñez,
aún recuerdo calzarme los zapatos y salir corriendo,
el dolor se olvida, las emociones permanecen,
apenas tuve contactos de familia,
solo mi guitarra, una chupa y luego él,
él, que me salvó la vida,
que hace que apenas me mire en el espejo,
y sentir que el “te quiero” y sus ojos
sean los mayores inventos del amor.
Así lo quiero yo,
dejando la razón en un cajón,
con ilusión de eternidad,
con mi “te quiero” procesado desde la inocencia
aun sabiendo
que el amor no es fácil
y que todavía resta más amor aquistado
del que pueda razonar.
Muchas gracias, amor,
porque me permites soñar mi sueño,
así te quiero, por la suma de todos tus reinos,
por la naturaleza que me colocas dentro,
omnímodamente, siempre te estoy queriendo,
te quiero con este corazón que trasladas a mi catorceava vertebra,
y hasta más allá de aquella estrella te querré.
Te quiero por todo,
no es tu belleza, es lo que transmites,
amo la lengua aquilina en tu beso
porque tu amor es un oasis de asentamiento,
tu boca la cama propia de mi amor,
y te quieeroo con mis manos,
con estos cien dedos que escribiéndote tartamudean.
Mi reciproco vampiro seductor,
lunes y martes y verano e invierno.
Y de nuevo lunes, te quiero.
...
..
.
Chus Soriano
.
Última edición: