ericl05
Poeta recién llegado
Con el recuerdo firme de tus frases,
por estos días añoro soñar escucharte,
deleitar aquel sonido embadurnado en dulzura,
aquellos tildes delirados por el énfasis de la O,
la viga final del verso amor.
Las horas luego del último escuchar fueron duras,
tan duras como haberte soñado muda,
o tal vez pensar mis oídos mutilados.
El augurio melódico del andar matutino,
el tanteo permanente del reloj tic tac,
el fanatismo de los hinchas del boca juniors,
todos afrodisíacos que en mi no han de funcionar.
Mis ojos saturados de tristeza mudos han de mirar,
que ironía haber codificado tal frase,
aunque más lo sería escuchar tus palabras,
en un escrito por el Chat.
Anhelo tanto que afeito mis oídos,
mientras mi corazón sostiene un audífono,
tal es la ansiedad que ya no tengo uñas,
y mis ojos han llamado al luto.
Tal hombre de traje oscuro viene hacia mí,
solo el rescate emotivo del teléfono ha de salvarme,
libremos de pecado nuestra catarsis,
el llanto ya ha terminado,
la decisión más evidente,
tomar el tubo y lagrimear el discado.
Por fin los graves se han conectado,
y los agudos parecen salvados,
tu voz tan bella como un ángel cantando
ha salvado mi alma del llanto,
mientras por espera nuestras frases se besan,
ahí esta el mejor llamado, te amo.
por estos días añoro soñar escucharte,
deleitar aquel sonido embadurnado en dulzura,
aquellos tildes delirados por el énfasis de la O,
la viga final del verso amor.
Las horas luego del último escuchar fueron duras,
tan duras como haberte soñado muda,
o tal vez pensar mis oídos mutilados.
El augurio melódico del andar matutino,
el tanteo permanente del reloj tic tac,
el fanatismo de los hinchas del boca juniors,
todos afrodisíacos que en mi no han de funcionar.
Mis ojos saturados de tristeza mudos han de mirar,
que ironía haber codificado tal frase,
aunque más lo sería escuchar tus palabras,
en un escrito por el Chat.
Anhelo tanto que afeito mis oídos,
mientras mi corazón sostiene un audífono,
tal es la ansiedad que ya no tengo uñas,
y mis ojos han llamado al luto.
Tal hombre de traje oscuro viene hacia mí,
solo el rescate emotivo del teléfono ha de salvarme,
libremos de pecado nuestra catarsis,
el llanto ya ha terminado,
la decisión más evidente,
tomar el tubo y lagrimear el discado.
Por fin los graves se han conectado,
y los agudos parecen salvados,
tu voz tan bella como un ángel cantando
ha salvado mi alma del llanto,
mientras por espera nuestras frases se besan,
ahí esta el mejor llamado, te amo.