frankaussill
Poeta adicto al portal
Hoy no quiero morir de ti.
Me gustaría morir hoy, para que nadie llore,
para apagar el sol con mi silencio,
para asirme a la firme estatua del tiempo
y desligar de tus penurias mi nombre.
Me gustaría morir en silencio eterno,
con mis manos ancladas en el viento
derramando el alma de contento,
de partir por siempre de tu averno.
Hoy no quiero escuchar el llanto
que mana de las sombras de tus ojos,
no; es mejor que hoy seas mi encanto.
Un encanto repentino, aquel que nunca fue,
un encanto sin levantar suspiros,
sin despertar la magia ilusoria de tu ser.
Me gustaría morir hoy, para que nadie llore,
para apagar el sol con mi silencio,
para asirme a la firme estatua del tiempo
y desligar de tus penurias mi nombre.
Me gustaría morir en silencio eterno,
con mis manos ancladas en el viento
derramando el alma de contento,
de partir por siempre de tu averno.
Hoy no quiero escuchar el llanto
que mana de las sombras de tus ojos,
no; es mejor que hoy seas mi encanto.
Un encanto repentino, aquel que nunca fue,
un encanto sin levantar suspiros,
sin despertar la magia ilusoria de tu ser.