Marco Antonio
Poeta recién llegado
Hoy enjuago mi cara
con el sabor de las lágrimas
que alimentan mi desgana
como un niño malcriado
que emborrona estas páginas.
Tu volabas muy alto
y yo con mis alas cerradas,
vi llorando desde el asfalto
como de mi te alejabas,
como la vida que se escapa
de las manos concebidas para amarte,
contigo se quedo mi alma
pues mi boca aun cobarde,
se pudre como oxidada arma
con la soledad como único estandarte.
Amar no puedo,
pues el corazón me falta,
sigue esperando en el oscuro rincón
donde mis ojos descubrieron tu falda
para seguir subiendo
hasta el cielo de tu mirada,
...el aún cree ingenuo
que el tiempo cayo dormido
del lado de mi cama,
para poder seguir viendo
el hermoso gesto de tu cara.
Mas muerte no quiero,
con no tenerte me basta,
ya cumplo yo mi infierno
aquí en la tierra, pues me faltas.
Y sí el amor
vuelve a tocar mi ventana,
lo maldeciré por quitarme
el caramelo que un día me regalara.
Tu vivirás de lejos, enamorada,
de otras manos en tu vida
que dios no me tuvo destinada.
!Cuán re¡na de mi sueños
y yo bufon de esta carta!
con el sabor de las lágrimas
que alimentan mi desgana
como un niño malcriado
que emborrona estas páginas.
Tu volabas muy alto
y yo con mis alas cerradas,
vi llorando desde el asfalto
como de mi te alejabas,
como la vida que se escapa
de las manos concebidas para amarte,
contigo se quedo mi alma
pues mi boca aun cobarde,
se pudre como oxidada arma
con la soledad como único estandarte.
Amar no puedo,
pues el corazón me falta,
sigue esperando en el oscuro rincón
donde mis ojos descubrieron tu falda
para seguir subiendo
hasta el cielo de tu mirada,
...el aún cree ingenuo
que el tiempo cayo dormido
del lado de mi cama,
para poder seguir viendo
el hermoso gesto de tu cara.
Mas muerte no quiero,
con no tenerte me basta,
ya cumplo yo mi infierno
aquí en la tierra, pues me faltas.
Y sí el amor
vuelve a tocar mi ventana,
lo maldeciré por quitarme
el caramelo que un día me regalara.
Tu vivirás de lejos, enamorada,
de otras manos en tu vida
que dios no me tuvo destinada.
!Cuán re¡na de mi sueños
y yo bufon de esta carta!
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