Desde luego, Eladio, podrías formar parte del elenco de la literatura satírica "goliardesca" con tu reiterado "carpe diem".
Tienes una imaginación..."desbordante"?, digna de elogio del mismísimo "Diablo cojuelo" (que yo no digo que seas "diablo" y, mucho menos "cojuelo", si bien, es nuestra condición humana, "cojear" de alguna que otra debilidad), el cuál podía traspasar los tejados de los "pobres mortales", describiendo sus lujurias y miserias.
Claro está, tú lo haces a través de las ventanas de tu "imaginación", en una especie de "vouyerismo" exacerbado, llevando a los lectores en tus "escapadas" nocturnas, sin dar cuartelillo, ni a gorda, ni a enana, ni a provocadora a la lujuria que, quien quiera "ver ganas" crecer, disfrutará de la tuya expuesta...
Pues, ese cabrón (así también se le llama al diablo en aquelarrres copuladores) "cojuelo" del alma, no goza sino en defenestrar a quienes se interpone ante sus deseos libinidosos. Víctima inocente la que provocó la "crecida de tu envergadura", al dejar la ventana entreabierta por la que, hombre o diablo, por ella quisiera deslizarse, quedando expuesta a la infamia del escarnio pues, poco noble es colocar a la dama, a las "pezuñas" de los caballos.
Y para concluir a tu fina ironía, bueno sería recordar que (según malas lenguas dicen), a los ahorcados, también se les pone dura y bien tiesa, cuando han finiquitado (no sé muy bien, si boca arriba o, boca abajo)...
Por cierto, como suele decir Jorge, no me permitieron darte reputación (aunque no te hace falta ya que te precede...jejeje)