Romeo Sebastian Bellini
Poeta recién llegado
Y a mi rociado rosado
mundo armado,
domando el andar
de mi suerte,
abrumadas fantasías de alegrías
morirían por verte,
si tus ojos socorren
de la tumba a mi muerte,
ya que en tus alas cristalinas
vibran tu presencia,
en la siempre esperada
y soñada parcela.
¡Ah, Mujer! trina el ruiseñor
y en regocijos moriría,
por tenerte y quererte
en la bendita vida mía!
Púrpura húmeda y salvaje
baña el sol tu cabellera,
brilla espléndida de rosa y seda,
¡tu tiempo de primavera!
mundo armado,
domando el andar
de mi suerte,
abrumadas fantasías de alegrías
morirían por verte,
si tus ojos socorren
de la tumba a mi muerte,
ya que en tus alas cristalinas
vibran tu presencia,
en la siempre esperada
y soñada parcela.
¡Ah, Mujer! trina el ruiseñor
y en regocijos moriría,
por tenerte y quererte
en la bendita vida mía!
Púrpura húmeda y salvaje
baña el sol tu cabellera,
brilla espléndida de rosa y seda,
¡tu tiempo de primavera!