Manuel Avilés Mora
Pluma libre
Amanecen rompiendo la membrana,
los poemas nacidos de las noches,
con insomnes latidos de reproches
que diseñan los versos de mañana.
Se despiertan de golpe del nirvana,
inundando de sones sus derroches
y de duelos, que cierran duros broches
con dolientes tañidos de campana.
¡Qué sonoras orquestas de callados
que rubrican sus llantos con esquelas
en poemas cubiertos de pecados!
¡Qué desnudos se quedan los teclados
de poetas que clavan las espuelas
en sus lomos sangrantes y llagados!
los poemas nacidos de las noches,
con insomnes latidos de reproches
que diseñan los versos de mañana.
Se despiertan de golpe del nirvana,
inundando de sones sus derroches
y de duelos, que cierran duros broches
con dolientes tañidos de campana.
¡Qué sonoras orquestas de callados
que rubrican sus llantos con esquelas
en poemas cubiertos de pecados!
¡Qué desnudos se quedan los teclados
de poetas que clavan las espuelas
en sus lomos sangrantes y llagados!