Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Solo sé escucharte
por el sonido de las señas de tus manos.
El mensaje no hablado que empieza
con la caricia a mi piel
y termina en el reconfortante calor
de tus labios.
Solo sé escucharte
por las miradas que me regalas todos los días
y los sueños de todas las noches.
Me encanta que me sueñes
y me tengas allí en tu mente,
así puedo estar en tu vida
en solo instantes de tu amor.
Solo sé escucharte
con la mirada atenta a tu compañía,
a la expresión casi pasional
de tu piel por mis decisiones
y la sonrisa amiga
que prodiga amor
cuando sin saber
me das la espalda.
por el sonido de las señas de tus manos.
El mensaje no hablado que empieza
con la caricia a mi piel
y termina en el reconfortante calor
de tus labios.
Solo sé escucharte
por las miradas que me regalas todos los días
y los sueños de todas las noches.
Me encanta que me sueñes
y me tengas allí en tu mente,
así puedo estar en tu vida
en solo instantes de tu amor.
Solo sé escucharte
con la mirada atenta a tu compañía,
a la expresión casi pasional
de tu piel por mis decisiones
y la sonrisa amiga
que prodiga amor
cuando sin saber
me das la espalda.