César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
No me quejaré de penas
cuando afuera hay tanta pena
pena cruel y verdadera
cual verdadera es mi pena.
Puede que me duela todo,
pero más duele a quien muere
bombardeado, ametrallado,
incendiado y destrozado
porque lo mata el que puede.
Más bien, pa´ olvidar mi pena
-que es una pena cualquiera
frente a verdaderas penas-
me haré camino a los montes
con mi fusil y mis letras
de razón y de ilusión
por un porvenir mejor.
Acaso sirvan las penas
para entender a quien llora
pues le dejan sin ahora,
sin mañana y sin ayer,
y tal vez yo pueda ser
su consuelo en esta hora.
Dejo encerrada mi pena
en el corazón contrito
pa´ denunciar otras penas,
pa´ que ya no ocurran más.
Aunque me arda, el condenado,
corazón bravo y malcriado
como con alcohol lavado.
¿Penas de amor cuando mueren
en la vera del camino
niños, hombres y mujeres
a manos de un asesino?
Habría que ser bien mezquino
Habría que ser muy mezquino.
cuando afuera hay tanta pena
pena cruel y verdadera
cual verdadera es mi pena.
Puede que me duela todo,
pero más duele a quien muere
bombardeado, ametrallado,
incendiado y destrozado
porque lo mata el que puede.
Más bien, pa´ olvidar mi pena
-que es una pena cualquiera
frente a verdaderas penas-
me haré camino a los montes
con mi fusil y mis letras
de razón y de ilusión
por un porvenir mejor.
Acaso sirvan las penas
para entender a quien llora
pues le dejan sin ahora,
sin mañana y sin ayer,
y tal vez yo pueda ser
su consuelo en esta hora.
Dejo encerrada mi pena
en el corazón contrito
pa´ denunciar otras penas,
pa´ que ya no ocurran más.
Aunque me arda, el condenado,
corazón bravo y malcriado
como con alcohol lavado.
¿Penas de amor cuando mueren
en la vera del camino
niños, hombres y mujeres
a manos de un asesino?
Habría que ser bien mezquino
Habría que ser muy mezquino.
César Guevara - guerra de exterminio y mes de julio - 2014