Manuel Avilés Mora
Pluma libre
No quiero ser amante del desierto
que avanza sin medida ni cordura
en este mundo fiero que tortura
la bella luz, señora de lo cierto.
Alcanzan sus tinieblas lo despierto,
durmiendo con mentiras la dulzura
que antaño se buscaba sin mesura
y ahora se confunde con lo muerto.
No puedo ser esclavo de palabras
que dictan sin vergüenza los ultrajes,
a credos o sentires con macabras
venganzas en psicóticos mensajes.
Son pasto del rebaño de las cabras
que pastan los mandatos de salvajes.
que avanza sin medida ni cordura
en este mundo fiero que tortura
la bella luz, señora de lo cierto.
Alcanzan sus tinieblas lo despierto,
durmiendo con mentiras la dulzura
que antaño se buscaba sin mesura
y ahora se confunde con lo muerto.
No puedo ser esclavo de palabras
que dictan sin vergüenza los ultrajes,
a credos o sentires con macabras
venganzas en psicóticos mensajes.
Son pasto del rebaño de las cabras
que pastan los mandatos de salvajes.