Manuel Avilés Mora
Pluma libre
Abrigados por un beso entre mil hojas,
vienen los sentimientos nuevos.
Recorren la espalda de un caballo al trote,
fijando sus suavidades en mi archivo de vida
y sumergiendo mis letras en sus aguas.
Se bañan en todo lo bello de las humedades
acotadas en su boca... pero libres;
libres en los caminos de la hombría
que pugna por abrazar los tiernos hombros
que sujetan la firme y blanca ternura de su pecho.
Hoy nacen nuevos poemas,
escritos con tinta de la lujuria sana
nacida del amor;
ese amor que se abre a la vida,
como un capullo de Mariposa.
Los caminos del cuerpo amado,
son las seguras veredas que llevan al olvido;
a olvidar todo aquello ajeno a sus pasos;
a todo aquello, que pueda darle muerte
al sentimiento puro de todo lo vivo.
vienen los sentimientos nuevos.
Recorren la espalda de un caballo al trote,
fijando sus suavidades en mi archivo de vida
y sumergiendo mis letras en sus aguas.
Se bañan en todo lo bello de las humedades
acotadas en su boca... pero libres;
libres en los caminos de la hombría
que pugna por abrazar los tiernos hombros
que sujetan la firme y blanca ternura de su pecho.
Hoy nacen nuevos poemas,
escritos con tinta de la lujuria sana
nacida del amor;
ese amor que se abre a la vida,
como un capullo de Mariposa.
Los caminos del cuerpo amado,
son las seguras veredas que llevan al olvido;
a olvidar todo aquello ajeno a sus pasos;
a todo aquello, que pueda darle muerte
al sentimiento puro de todo lo vivo.