Marah
Poeta que considera el portal su segunda casa
Estaba el Sol en pleno cenit flavo, yo era el huésped 28
en la mejor de las suites; cuya atmósfera de jazmín
susurraba en mis oídos cual ave de buen agüero.
Si vieras mis tules ambarinos como cuando la piel misma
pronuncia su lenguaje enamorado.
¿Mi pelo? ¡Símbolo del fuego!
Sobre la mesita coñac de albahaca,
mi pecho con los pálpitos de la hurí
confiada en su bienaventuranza.
¡Todo un aguacero de miel en noche de carnaval!
Pero no sé,
cómo ni cuántos eran los días: si de miel, de música, de noticias,
o de largas esperas infinitas.
Miré el reloj, daba las 6pm. ¡Y no estabas tú!
Estaban mis ojos agotados de ver cosas de todos los días:
al centinela durmiendo la siesta
el debut de Yira
una delegación de Europa: ¡Solidaridad con los pueblo!
un día sin noche
una noche sin día
tu silueta en la sombra
una estrella fugaz
Y cansados mi ojos se durmieron, y no he despertado ya más !
Mariluz Reyes
Capri, hotel de Cuba
en la mejor de las suites; cuya atmósfera de jazmín
susurraba en mis oídos cual ave de buen agüero.
Si vieras mis tules ambarinos como cuando la piel misma
pronuncia su lenguaje enamorado.
¿Mi pelo? ¡Símbolo del fuego!
Sobre la mesita coñac de albahaca,
mi pecho con los pálpitos de la hurí
confiada en su bienaventuranza.
¡Todo un aguacero de miel en noche de carnaval!
Pero no sé,
cómo ni cuántos eran los días: si de miel, de música, de noticias,
o de largas esperas infinitas.
Miré el reloj, daba las 6pm. ¡Y no estabas tú!
Estaban mis ojos agotados de ver cosas de todos los días:
al centinela durmiendo la siesta
el debut de Yira
una delegación de Europa: ¡Solidaridad con los pueblo!
un día sin noche
una noche sin día
tu silueta en la sombra
una estrella fugaz
Y cansados mi ojos se durmieron, y no he despertado ya más !
Mariluz Reyes
Capri, hotel de Cuba
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:: y Buen Día