Abner
Poeta fiel al portal
Un Ángel que no Vuela
Madre, no llores por mí,
- eso ni yo lo hago -
mejor sonríe por mí, o
por quien sea, pero hazlo.
Dios, pon las estrellas
en su frente, no las bajes,
alza su cabeza en el cielo…
Hay un corazón que late
por dos, por siempre,
por memoria de nueve meses…
Hay un regalo tan especial,
tanto, que Tú no lo
querrás igualar dos veces.
Alguien se desvela y aun
así madruga... Dios, alguien
no merece tener arrugas.
Hay una flor que por sus semillas,
-sin duda- sus pétalos arranca,
-sin miedo- mientras el viento canta…
Hay pantalones toda la semana,
pero cuando Te va a dar gracias,
hay una linda falda.
Dame poco oro para abrazar
su cuello, dame todo el tiempo
para en su pulso ponerlo...
Hay una estrella que supo
guiar a este ciego…
Hay un techo que logro
ocultar que se cayó mi cielo…
Hay un Ángel que no vuela,
porque de rodillas pide
que yo pueda hacerlo.
Tú y Ella son lo único que tengo,
Dios, por favor, no olvides que
los Ángeles son eternos.
Madre, no llores por mí,
- eso ni yo lo hago -
mejor sonríe por mí, o
por quien sea, pero hazlo.
Dios, pon las estrellas
en su frente, no las bajes,
alza su cabeza en el cielo…
Hay un corazón que late
por dos, por siempre,
por memoria de nueve meses…
Hay un regalo tan especial,
tanto, que Tú no lo
querrás igualar dos veces.
Alguien se desvela y aun
así madruga... Dios, alguien
no merece tener arrugas.
Hay una flor que por sus semillas,
-sin duda- sus pétalos arranca,
-sin miedo- mientras el viento canta…
Hay pantalones toda la semana,
pero cuando Te va a dar gracias,
hay una linda falda.
Dame poco oro para abrazar
su cuello, dame todo el tiempo
para en su pulso ponerlo...
Hay una estrella que supo
guiar a este ciego…
Hay un techo que logro
ocultar que se cayó mi cielo…
Hay un Ángel que no vuela,
porque de rodillas pide
que yo pueda hacerlo.
Tú y Ella son lo único que tengo,
Dios, por favor, no olvides que
los Ángeles son eternos.
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