Lirae
Poeta que considera el portal su segunda casa
Buscando el cielo encontré
Una tierra,
de pieles ausentes.
Quemadas por el olvido, y
saturadas de sufrimiento.
El Aliento,
de palabras sumidas en la desesperación,
de alguna mente en amargura.
Un mar,
de intranquilidad,
de tormentas permanentes,
sin más marinos a bordo que el llanto y el abatimiento.
Una tormenta,
de granizos y de fuego.
De lágrimas de ángeles,
a los que la desilusión y
el desaliento le arrancaron las alas.
El fuego ardiente,
del sentimiento escondido,
apresando al amor más amado
El Aire,
con ausencia de oxigeno,
que quema al ser respirado,
Vientos
sin aromas de tiempos mejores,
donde anclar el recuerdo y
dejar allí el olvido,
Brisas
exentas de calidez,
frías como el hielo que rasga la piel.
sin señales de ninguna estación
Rosas,
tan cargadas de espinas,
que aun su fragancia arañaba las almas
de aquellos que anhelaban algo hermoso que dejar en sus epitafios
Me volví, cargando en mis espaldas la mochila de la desolación, con la certeza en mis lágrimas de sal, que nunca encontraré en esta tierra lo que mi corazón busca.
Gran desespero causo a mi alma, el verme perdida, sin la calidez de tu voz, sin el calor de tus brazos
Y después del dolor entendí que el cielo no está en esta tierra, que el cielo eres Tú, que el cielo es un estado, y el estado está en Ti.
SHA