Jesus Reina
Poeta asiduo al portal
Odio ya el mensaje que nos separa,
y él, sin tomar partido
juega
¡Juega!
Sin el remordimiento de aliviar mi solea.
Mientras avanzo en el vaivén de sus letras
Mordaces, álgidas
Pero fidedignas en su intención.
Mas cauta, la espera juzga los soldados
que entre risas simbólicas y la luz amarilla
ayudan al nacimiento efímero de lo ilógico.
para asesinar la cordura;
los siglos,
las ¿Esperanzas?
...
Donde ligo el pulso con tu silueta,
cavan ángeles y demonios
que no son más que tú y yo
En mi búsqueda egoísta
cuya bandera desgarrada toma el sentido
de dos caminos
Tu luz
O mi oscuridad
y él, sin tomar partido
juega
¡Juega!
Sin el remordimiento de aliviar mi solea.
Mientras avanzo en el vaivén de sus letras
Mordaces, álgidas
Pero fidedignas en su intención.
Mas cauta, la espera juzga los soldados
que entre risas simbólicas y la luz amarilla
ayudan al nacimiento efímero de lo ilógico.
para asesinar la cordura;
los siglos,
las ¿Esperanzas?
...
Donde ligo el pulso con tu silueta,
cavan ángeles y demonios
que no son más que tú y yo
En mi búsqueda egoísta
cuya bandera desgarrada toma el sentido
de dos caminos
Tu luz
O mi oscuridad