Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sentada en las hojas derramadas que cuelgan del río
va mi mirada y mi cuerpo latente,
desnudo, a un infinito.
No están la alegría y la cordura-amigas-,
juntas compartiendo el tiempo.
Pero de amores y amores que sopla el viento
sigue llevando la hoja en la que voy sentada
sin auxilio ni momento.
Por ello,
creo y deseo perderme en la flor y la agonía
marginada por las ataduras de mis manos,
esperando que un bonito día
ya no estén colgados mis pupilas en las aguas
sino más bien,
mi cuerpo encendido
en tu cuerpo río.
va mi mirada y mi cuerpo latente,
desnudo, a un infinito.
No están la alegría y la cordura-amigas-,
juntas compartiendo el tiempo.
Pero de amores y amores que sopla el viento
sigue llevando la hoja en la que voy sentada
sin auxilio ni momento.
Por ello,
creo y deseo perderme en la flor y la agonía
marginada por las ataduras de mis manos,
esperando que un bonito día
ya no estén colgados mis pupilas en las aguas
sino más bien,
mi cuerpo encendido
en tu cuerpo río.