César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Soledades en la cama,
las paredes oprimiendo
pecho, brazos, miedo, espalda.
Foco blanco, dentelladas
de silencio y de neón
mordisquendo las entrañas.
Noche en vela, madrugada.
Vuelta y vuelta soledad
que te arropa, que te abraza.
Grito sordo se te escapa
en insomnes estertores
ante la luna de plata.
Las hormigas no descansan:
picotean amarguras
bajo el canto de las ranas.
pasos tenues de fantasma
entre gérmenes silentes
y cortinas que no hablan.
Soledad brillante y plana
como acero de puñal
que, sin permiso, te mata.
Soledad solo en la cama,
Implacable incompañera
capaz de arrancarte el alma.
Ultimos minutos de agosto y soledad. 2014. César Guevara.
las paredes oprimiendo
pecho, brazos, miedo, espalda.
Foco blanco, dentelladas
de silencio y de neón
mordisquendo las entrañas.
Noche en vela, madrugada.
Vuelta y vuelta soledad
que te arropa, que te abraza.
Grito sordo se te escapa
en insomnes estertores
ante la luna de plata.
Las hormigas no descansan:
picotean amarguras
bajo el canto de las ranas.
pasos tenues de fantasma
entre gérmenes silentes
y cortinas que no hablan.
Soledad brillante y plana
como acero de puñal
que, sin permiso, te mata.
Soledad solo en la cama,
Implacable incompañera
capaz de arrancarte el alma.
Ultimos minutos de agosto y soledad. 2014. César Guevara.