esthergranados
Poeta adicto al portal
Después de mucho tiempo
de andarse deseando,
por fin llegó el momento
del encuentro casual,
fue en un día plomizo
una tarde de Mayo,
caminaban absortos
sin ganas de llegar.
Sus ojos se encontraron
después de la sorpresa,
rompiendo las distancias
con un "hola, qué tal",
sus manos se rozaron
un poco temblorosas,
buscando aquel contacto,
sin pensar nada más.
Caminaron despacio,
como quien tiene prisa,
como quien ya se espera
lo que está por llegar,
los besos, las caricias,
los susurros, las risas,
el amor, el deseo...
¡la vida de verdad!
de andarse deseando,
por fin llegó el momento
del encuentro casual,
fue en un día plomizo
una tarde de Mayo,
caminaban absortos
sin ganas de llegar.
Sus ojos se encontraron
después de la sorpresa,
rompiendo las distancias
con un "hola, qué tal",
sus manos se rozaron
un poco temblorosas,
buscando aquel contacto,
sin pensar nada más.
Caminaron despacio,
como quien tiene prisa,
como quien ya se espera
lo que está por llegar,
los besos, las caricias,
los susurros, las risas,
el amor, el deseo...
¡la vida de verdad!