Jose- Miguel
Poeta asiduo al portal
Callo en silencio y ciento
Sabiendo que la carne es un remedo
De la muerte, es un tórrido lamento
sentir dolor por el... no puedo.
Voy angustiado a lo profundo
Entre dédalos inciertos
Lo encuentro al fin, triste e iracundo
Abrumado de recuerdos imperfectos
Inmolo mi silencio en su regazo
Sigo el rastro de un recuerdo incandescente
Llego a ese verso; inédito, preciso
Sube hasta mis dedos, insofacto
Me olvido de la vida y de la muerte
Doblego ante El, mí ser sumiso
Sabiendo que la carne es un remedo
De la muerte, es un tórrido lamento
sentir dolor por el... no puedo.
Voy angustiado a lo profundo
Entre dédalos inciertos
Lo encuentro al fin, triste e iracundo
Abrumado de recuerdos imperfectos
Inmolo mi silencio en su regazo
Sigo el rastro de un recuerdo incandescente
Llego a ese verso; inédito, preciso
Sube hasta mis dedos, insofacto
Me olvido de la vida y de la muerte
Doblego ante El, mí ser sumiso