Eban Fems Cid
Poeta fiel al portal
¿Y si tocara la puerta un lobo cubierto de nieve,
dejara su aullido gravado en tu pecho infantil
y en tus miedos se dibujaran sus dientes de acero?
¿De qué te sirve esconderte en tu cabaña de alerce
si la puerta que toca está cerrada en tu pecho?
Aparece su figura negra y blanca tras la luz de tus ojos
y tratas de negarle su ruego, cobarde te escondes,
prefieres al hombre, ese que te arranco del jardín.
Te llama el bosque, la libertad y el sol de invierno.
Te llama el silbido del viento entre la hoja perenne .
Te llama un lobo solitario a unirte a su manada.
dejara su aullido gravado en tu pecho infantil
y en tus miedos se dibujaran sus dientes de acero?
¿De qué te sirve esconderte en tu cabaña de alerce
si la puerta que toca está cerrada en tu pecho?
Aparece su figura negra y blanca tras la luz de tus ojos
y tratas de negarle su ruego, cobarde te escondes,
prefieres al hombre, ese que te arranco del jardín.
Te llama el bosque, la libertad y el sol de invierno.
Te llama el silbido del viento entre la hoja perenne .
Te llama un lobo solitario a unirte a su manada.