Manuel Avilés Mora
Pluma libre
Llegaba cortando el aire;
dulce mirada, piel de ángel...
Maravilla de donaire,
dulzura de toda miel
que me bajaba del cielo.
Pleonasmo del amor,
dueña y señora del duelo
y condesa de las flores
que de mi pluma nacían;
grieta de mis aposentos,
colores que deslucían
en el mapa de un soneto
y en el cuadro del salón;
princesa del resquemor,
fuente de toda dicha
y volátil como el humo.
Señora de lo imposible,
virgen nacida del tarro
del veneno que perfumo
y que bebo con pasión.
dulce mirada, piel de ángel...
Maravilla de donaire,
dulzura de toda miel
que me bajaba del cielo.
Pleonasmo del amor,
dueña y señora del duelo
y condesa de las flores
que de mi pluma nacían;
grieta de mis aposentos,
colores que deslucían
en el mapa de un soneto
y en el cuadro del salón;
princesa del resquemor,
fuente de toda dicha
y volátil como el humo.
Señora de lo imposible,
virgen nacida del tarro
del veneno que perfumo
y que bebo con pasión.