• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

Pequeña estatua de bronce y sin ojos.

GabrieldeSotomayor

Poeta recién llegado
La ciudad, la tarde que no cesa y tú: ese instante que no se olvida.
Acurrucados en los pies de una sábana se aproxima el sonido,
sólo la sed, el sudor o el silencio es para nosotros el uno y el mismo.
Al Amor que provoca la muerte abrázalo pequeña estatua de bronce y sin ojos,
para decir nunca .
Extraño desacostumbrarme a que voy por esos días sonámbulo y transparente
y no soy yo quien escucha vuelos sin orillas.
Perdóname mi impaciencia, que has crecido.
Descifra mi huella y no la página
para decirte que ya no basta con decirte nada.
Entre arena sepultada, su cuerpo es un violín sin alas,
¿Dónde está la copa?
En los Caminos que me obligo a recorrer por ti y hoy no puedo estar contigo,
Y si algún día en tu cama te pregunto,
¿Cuánta distancia existe entre dos sueños olvidados en la madrugada de Moscú?
es sólo el deseo de unos cuervos que vinieron .
Tú la única, y escucho como prisionero de un campo amarillo,
que si te vas, soy un desconocido.





_________________________________________________________________

GabrieldeSotomayor© RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS©
Se prohíbe la reproducción total o parcial de esta obra con fines de lucro.

Ley de Propiedad Intelectual (Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril), establece en su artículo 1 que “La propiedad intelectual de una obra literaria, artística o científica corresponde al autor por el sólo hecho de su creación.

Gabriel Sotomayor
 
Última edición:
La ciudad, la tarde que no cesa y tú: ese instante que no se olvida.
Acurrucados en los pies de una sábana se aproxima el sonido,
sólo la sed, el sudor o el silencio es para nosotros el uno y el mismo.
Al Amor que provoca la muerte abrázalo pequeña estatua de bronce y sin ojos,
para decir nunca .
Extraño desacostumbrarme a que voy por esos días sonámbulo y transparente
y no soy yo quien escucha vuelos sin orillas.
Perdóname mi impaciencia, que has crecido.
Descifra mi huella y no la página
para decirte que ya no basta con decirte nada.
Entre arena sepultada, su cuerpo es un violín sin alas,
¿Dónde está la copa?
En los Caminos que me obligo a recorrer por ti y hoy no puedo estar contigo,
Y si algún día en tu cama te pregunto,
¿Cuánta distancia existe entre dos sueños olvidados en la madrugada de Moscú?
es sólo el deseo de unos cuervos que vinieron .
Tú la única, y escucho como prisionero de un campo amarillo,
que si te vas, soy un desconocido.

profundo y mágico, muy original saludos
 
"Extraño desacostumbrarme a que voy por esos días sonámbulo y transparente",
creo que en esta vida, hay más sonámbulos que gente viva.

me gusto leerte, seguiré leyéndote:::gafas1:::
 
Los hábitos de la vida que llevamos
son tan difíciles de cambiar, que nos
aboca a repetir cotidianidades. Un gran
poema amigo mío, un placer leerte en tan
genial poesía.Vaya un abrazo toledano hermano.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba