palabras
Poeta adicto al portal
No tiene el cielo más lluvia para unos ojos resecos
ni fuego hay en los volcanes para un frío corazón,
la piel del tiempo se abrió hasta asomarse las carnes,
apenas sí quedan fuerzas para guardar la razón
en un existir anclado en viejos recuerdos huecos
Que queda de mí
Aquel que tenía el ansia de domar los cuatro vientos
aquel que vivió el amor envuelto en una obsesión
el que con una mirada movía los siete mares
ahora es un ave perdida volando a la evocación
con el grito despechado de los últimos alientos
Que queda de mí
Quizá estas palabras mientras aun respiro
dejen que se esparza mi triste emoción
y entregue a los vientos un trozo de mi alma
quizá alguien comparta mi oculta aflicción
y conserve vivo el último suspiro
que queda de mi.
ni fuego hay en los volcanes para un frío corazón,
la piel del tiempo se abrió hasta asomarse las carnes,
apenas sí quedan fuerzas para guardar la razón
en un existir anclado en viejos recuerdos huecos
Que queda de mí
Aquel que tenía el ansia de domar los cuatro vientos
aquel que vivió el amor envuelto en una obsesión
el que con una mirada movía los siete mares
ahora es un ave perdida volando a la evocación
con el grito despechado de los últimos alientos
Que queda de mí
Quizá estas palabras mientras aun respiro
dejen que se esparza mi triste emoción
y entregue a los vientos un trozo de mi alma
quizá alguien comparta mi oculta aflicción
y conserve vivo el último suspiro
que queda de mi.
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