Desde que envejecimos, desde que los días ya son como pequeños momentos,
Desde que nos conocimos, desde que yo estuve contigo, desde que te encontré,
Ya nada me importa, ni la muerte, ni mis últimas palabras, ni mi definitivo adiós,
Que espero, sea junto a ti, solamente, no poder vivir más contigo lamentaré.
Eres lo único que en aquel tiempo de la oscuridad me salvó, que la tristeza me quitó,
Eres lo más sagrado que todavía hoy junto a mí está, que conmigo el tiempo pasó,
Nadie ni la muerte podrá separarnos, en otro reino yo te aguardaré, mas aún no vengas,
Moriré en este día, mas tu amor me lo llevaré, mas quiero que aún, tú disfrutar, puedas.
Este amor aún con el paso del tiempo, siempre con la encendida llama se mantuvo,
Tu recuerdo siempre me alivió, jamás mi felicidad al estar junto a ti se detuvo.
Quizá mi llama se apague hoy, quizá ya no vuelva a ver tus marrones ojos,
Gracias por este tiempo brindarme, gracias por todos los bellos momentos.
Fuiste todo lo que tuve, eres todo lo que tengo, mi muerte feliz será,
Porque en este día y escribiendo estos versos me acompañas,
Siempre un sitio muy especial en mi alma para ti habrá,
Estos versos son para mi bello amor.
Siempre esté donde esté, estarás en mi corazón.
Gracias por hacerme un hueco en tu vida, gracias por hacerme feliz cada día.