Manuel Avilés Mora
Pluma libre
Ando por andar mis pasos;
ningún destino me obliga.
Ando como los días cuelgan del calendario,
empujados por ese camino que litigan.
Mis caminos son el zaino negro de la tinta;
mi vida, el lienzo donde pintara el gran pintor,
la vida que pretendió fuera su semejanza.
Ando por seguir la inercia;
ando por seguir la danza.
Soy para gastar mi vida,
motor que impulsa mis pasos.
Soy, como el que fue sin serlo, pájaro volador
y agua seca y vencida por los calores falsos.
Soy paja, corteza, podrida y seca madera,
que arde con la simple llama del pasar del tiempo,
frotando mi piel de cera con su esponja de años.
Ando por seguir la inercia;
ando mis pasos extraños.
Soy la nota ya tocada;
la pasa que ya dio vino.
Soy poeta que le dicta palabras al aire;
la mota ya arrancada del barro del destino.
Soy trempéra mañanera, que doblega el sable
rendido por los sueños robados del recuerdo;
soy los sueños ajenos, resecos y partidos.
Ando por seguir la inercia;
soy silencios, soy sonidos.
ningún destino me obliga.
Ando como los días cuelgan del calendario,
empujados por ese camino que litigan.
Mis caminos son el zaino negro de la tinta;
mi vida, el lienzo donde pintara el gran pintor,
la vida que pretendió fuera su semejanza.
Ando por seguir la inercia;
ando por seguir la danza.
Soy para gastar mi vida,
motor que impulsa mis pasos.
Soy, como el que fue sin serlo, pájaro volador
y agua seca y vencida por los calores falsos.
Soy paja, corteza, podrida y seca madera,
que arde con la simple llama del pasar del tiempo,
frotando mi piel de cera con su esponja de años.
Ando por seguir la inercia;
ando mis pasos extraños.
Soy la nota ya tocada;
la pasa que ya dio vino.
Soy poeta que le dicta palabras al aire;
la mota ya arrancada del barro del destino.
Soy trempéra mañanera, que doblega el sable
rendido por los sueños robados del recuerdo;
soy los sueños ajenos, resecos y partidos.
Ando por seguir la inercia;
soy silencios, soy sonidos.