Manuel Avilés Mora
Pluma libre
Mis palabras conocen los caminos
que me llevan, -cansados sus mensajes-
a refugios, seguros hospedajes,
que resguardan futuros vitelinos
que me surten de sangre los destinos
y se empeñan, rompiendo mis cordajes,
en pagarme ganados porcentajes
del pastel que relamen los "divinos".
Son respuestas formadas por certezas
que derraman verdades sin disyuntas
y responden -vestidas de franquezas-
las demandas farsantes y presuntas.
Mis palabras conocen las durezas
y se vuelven de acero sus preguntas.
que me llevan, -cansados sus mensajes-
a refugios, seguros hospedajes,
que resguardan futuros vitelinos
que me surten de sangre los destinos
y se empeñan, rompiendo mis cordajes,
en pagarme ganados porcentajes
del pastel que relamen los "divinos".
Son respuestas formadas por certezas
que derraman verdades sin disyuntas
y responden -vestidas de franquezas-
las demandas farsantes y presuntas.
Mis palabras conocen las durezas
y se vuelven de acero sus preguntas.